No quería hablar del coronavirus, honestamente después de tantos días encerrado en casa y siendo masacrado 24 horas con noticias cada vez más turbias sobre toda esta infelicidad decidí exponer algo de lo que pocos quieren hablar: ¡que todo esto fue una tragedia anunciada!

Numerosos informes de inteligencia científica y militar ya preveían la aparición de una pandemia con estas características, sin embargo, nuestros políticos prefirieron ignorar todas las advertencias más autorizadas y, con esto, ya no tomar las medidas necesarias para contener la catástrofe o al menos minimizar sus efectos.

Una pandemia mundial, como se ha dicho, era una tragedia anunciada por muchas voces. Todos los científicos y centros de inteligencia más importantes (escuchados por los mismos científicos) advirtieron del riesgo de que un virus o bacteria causara una enfermedad a nivel mundial, lo que arrojaría al mundo al caos sanitario y económico. El evento sin duda tendría lugar, era sólo cuestión de tiempo. Ahora ha ocurrido y los políticos se apresuran a decir que todo esto era «impredecible». ¡Mentirosos!

Como he dicho, hay tantas fuentes de advertencia que sería imposible informar de todos ellos. Hoy quiero centrarme en el «Informe global de riesgos» publicado por el Foro Económico Mundial, más conocido como Foro de Davos, que reúne cada año a la élite financiera del mundo para tratar (conspirar) de cuestiones de interés económico y geopolítico global.

Si desea acceder al informe en su versión española haga clic AQUI.

El interesante “The Global Risk Report” publicado el año pasado (2019) se ocupa en su página 44 y siguientes de un escenario de pandemia global. El texto narra exactamente lo que estamos viviendo hoy, todo como la ejecución de un guion meticulosamente diseñado.

El informe comienza indicando:

“El mundo está muy mal preparado para incluso las amenazas biológicas más modestas. Somos vulnerables a impactos potencialmente enormes en las vidas de las personas, el bienestar social, la actividad económica y la seguridad nacional.”

Y continúa:

«Nos encontramos en una coyuntura crítica. Si existe un área en la que el hecho de que las sociedades se concentren más en cuestiones y pensamientos internos podría in resultarnecesariamente, es la seguridad de la salud mundial.»

Interesante, ¿no? Bueno, sigamos el informe, siempre citando ipsis litteris sus palabras:

“En junio del 2018 hubo, por primera vez, brotes de seis de las ocho categorías de enfermedades que se encuentran en la lista de «enfermedades prioritarias» de la OMS. Si cualquiera de ellos se hubiese propagado ampliamente, habría tenido el potencial de matar a miles de personas y crear perturbaciones mundiales importantes.”

Al principio el informe se ocupa de un brote de origen natural, de una enfermedad X que emerge y comienza su transmisión. Se enumeran cinco situaciones que pueden facilitar la aparición de esta enfermedad y ayudar a su rápida propagación por todo el mundo:

  1. El gran nivel de integración global, es decir, todos hoy están conectados, el flujo de pasajeros que viajan de un país a otro es enorme. Añadimos el gran comercio internacional que lleva los bienes de un extremo del planeta al otro y tenemos el escenario perfecto para la propagación de una nueva enfermedad que, según estimaciones, sería mundial en menos de 36 horas.
  • La sobrepoblación en condiciones mínimas de higiene, típicas de los países más pobres donde muchas personas viven en espacios pequeños, sin saneamiento básico, etc.
  • El aumento de la deforestación porque con la destrucción del medio ambiente puede haber la liberación de nuevas plagas antes inaccesibles para el hombre.
  • También vinculado a la destrucción de la naturaleza que podría impulsar los cambios locales que facilitarían la proliferación de virus existentes y su transmisión.
  • La migración de grandes poblaciones humanas que viviendo en condiciones terribles forma un caldo ideal para la aparición de un brote infeccioso como en el punto 2.

Por lo que hoy sabemos, el nuevo coronavirus aparece exactamente en las condiciones descritas en el punto 2, es decir, surge en un mercado de una ciudad de China superpoblada, que vende todo tipo de animales exóticos para el consumo y donde no se observan las reglas mínimas de civilidad e higiene. ¡Este es quizás el plato de sopa de murciélago más caro de la historia de la humanidad! Bueno, hablando de precios, sigamos con los costos, siempre de acuerdo con el informe:

“Una estimación de posibles pandemias durante el siglo XXI pone el costo económico anualizado en USD 60 000 millones.10 Otra estimación, que incluye el valor imputado de los años de vida perdidos, pone el costo tan solo de una pandemia de gripe, en USD $570 000 millones anuales: el mismo orden de magnitud que el cambio climático.”

Un montón de dinero, ¿eh?

Cuando la OMS (que está financiada por todos los países, incluido el nuestro) se dio cuenta de que los gobiernos ni siquiera eran cautelosos ante una pandemia en 2015, según el informe, creó una lista de «enfermedades prioritarias» y acuñó el término «enfermedad X»:

“En el 2015 se introdujo una lista de «enfermedades prioritarias», que se revisa anualmente. El propósito de la lista no es predecir qué patógeno es más probable que cause el próximo brote, sino destacar dónde está más justificado el aumento de la investigación y el desarrollo. En el 2018, la OMS incluyó la «Enfermedad X» en su lista para centrar la atención de los investigadores en los riesgos pandémicos que plantean las enfermedades que actualmente no se transmiten a los humanos, o que se transmiten solo de manera ineficaz”

Sin duda un gran trabajo, pagado con el dinero de los contribuyentes, pero que ningún político ha escuchado. A medida que el informe sigue concluyendo:

“La debilidad de la preparación básica en los distintos países es un obstáculo importante para responder a una pandemia (…) Así, cuando surja un brote, es posible que no se cuente con las respuestas apropiadas o que se apliquen con retraso, y se contará con recursos limitados para tratar con cualquier otro evento epidémico que pudiera surgir.”

Y la incompetencia de (nuestros) políticos sigue siendo implacable, ya que noquea el informe:

“Un patrón de pánico y abandono tiende a afectar la preparación para pandemias. Durante y después de cada brote importante, los líderes piden rápidamente una mayor inversión para estar preparados. Con frecuencia, a estos llamamientos sigue un progreso real, pero conforme los efectos del brote se desvanecen, vuelve a establecerse el abandono hasta que estalla un nuevo brote; esto lleva a una nueva ráfaga de pánico, en la que pueden desperdiciarse tiempo y energía en medidas innecesarias y potencialmente costosas.”

Pero hasta ahora el informe trata de una pandemia de origen natural. Si estamos jodidos con esto, ¿qué diríamos de una enfermedad creada en el laboratorio… un arma biológica? ¡Sálvense!

Después de detallar los avances tecnológicos que hemos logrado en los últimos tiempos, el informe deja claro que es posible establecer un pequeño laboratorio con tecnología de punta y pocos recursos, trabajando en un espacio del tamaño de un contenedor y haciendo muchas cosas allí (malas), como se lee:

“Ahora es posible que un equipo de investigación pequeño realice experimentos con el potencial de tener consecuencias profundas a nivel mundial. Por ejemplo, en el 2018, un grupo de investigadores en Canadá demostró que un presupuesto de USD 100 000 es suficiente para sintetizar el virus de la viruela equina.”

Sobre la base del mismo principio, el informe cita una posibilidad más peligrosa, como el caso de alguna modificación barata del H5N1:

“En el 2011, los investigadores estudiaron la transmisibilidad del virus H5N1 con el objeto de permitir respuestas más rápidas a las nuevas variantes. La investigación causó controversia: a los expertos en bioseguridad les preocupaba que pudiera dar lugar a un virus altamente transmisible que se liberara en las poblaciones humanas, por accidente o deliberadamente como un arma biológica.”

El informe termina esbozando un escenario de guerra biológica y sus consecuencias, no muy diferente de una pandemia natural.

¿Qué deberíamos pensar de todo esto?

¡Que nuestros políticos son muy incompetentes, por decir algo! Les recuerdo una vez más que el Foro Económico Mundial reúne a toda la élite mundial y a los gobernantes de las mayores economías. Este informe fue distribuido a todos ellos, sin duda porque si nosotros que somos simples mortales tenemos acceso al contenido no es posible que los grandes no lo tengan, es absurdo.

Si las organizaciones y las mentes brillantes se toman el tiempo de predecir los acontecimientos de posible y devastadora ocurrencia, advierten a nuestros gobiernos que se deben tomar medidas y no se hace nada, ¿de quién es la responsabilidad?

Subrayo que los ricos, los que están muy conscientes, han tomado todas las medidas con mucha anticipación para salvar su patrimonio y su familia, entre otras cosas, durante años se han estado preparando para algo muy grande y sobre esto les sugiero que lean este POST e este reportaje de CNN

búnkers de los multimillonarios, así se prepara la élite mundial
Algunos con todo lujo , como este en la República Checa

Al final estas preguntas quedan sin respuesta, porque los políticos seguirán diciendo que todo el mundo fue tomado por sorpresa y que quien paga la cuenta somos nosotros, los ciudadanos de a pie…

Eduardo Claro

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *