A menudo repetiré aquí que debemos escuchar las «voces del pasado» y las muchas advertencias que nos dejaron nuestros antepasados sobre las cosas importantes que sucederían en el futuro (¡nuestro ahora, hoy!). Creo en la precognición, hablaré muchas veces de ella, es uno de los temas que más he estudiado a lo largo de mi vida.

Unas pocas personas tenían esta habilidad sobrenatural para acceder al futuro y ver lo que sucedería con mucha anticipación. Quiero dejar claro que una predicción sirve para prepararse. La predicción es una herramienta de prevención. Si sé que va a llover mañana, me prepararé para coger un paraguas y salir de casa temprano porque siempre hay tráfico complicado, atascos. Así es como funciona.

Cada uno de nosotros ha experimentado el fenómeno de precognición en menor grado… ¿cómo? Si has vivido un déjà vu, entonces has tenido precognición. Un «déjà-vu» es la sensación de revivir un evento que ya ha ocurrido (en el futuro). La mayoría de la gente ya ha experimentado esto y de una manera sorprendente reconoció «¡He vivido este mismo momento antes!» ¿cómo es posible? Aunque algunos «científicos» niegan esta realidad, la única explicación es el fenómeno de precognición. Bueno, pero no profundicemos más en este tema ahora, lo importante es saber que algunas (pocas) personas tienen esta capacidad mejorada y nos dejaron advertencias para nuestro tiempo.

Hoy quiero hablar de un hombre muy especial, conocido como Malaquías, que se convirtió en santo en el año 1199 cuando fue canonizado por el entonces Papa Clemente III, siendo llamado desde entonces San Malaquías. Malaquías nació en Irlanda en 1094 y se convirtió en Abad de Armagh. Era un hombre piadoso y considerado por su pueblo como un famoso hacedor de milagros. En una peregrinación a Roma en 1139 comenzó a tener sus primeras visiones del futuro.

San Malaquias

Su serie de visiones más conocida se llamó «profecía de los Papas» porque San Malaquías escribió un manuscrito titulado «Prophetia de Summis Pontificibus», en el que relata, en 111 frases, las sorprendentes características que tendrían los papas de la Iglesia Católica desde Celestino Segundo, que fue elegido en 1143, hasta el final de los tiempos.

Malaquías nació en Irlanda en 1094 y se convirtió en Abad de Armagh. Era un hombre piadoso y considerado por su pueblo como un famoso hacedor de milagros. En una peregrinación a Roma en 1139 comenzó a tener sus primeras visiones del futuro.

Su serie de visiones más conocida se llamó «profecía de los Papas» porque San Malaquías escribió un manuscrito titulado «Prophetia de Summis Pontificibus», en el que relata, en 112 frases, las sorprendentes características que tendrían los Papas de la Iglesia Católica, como dicho, desde Celestino Segundo hasta el final. El manuscrito fue guardado por el Vaticano y olvidado hasta 1595, cuando Arnold de Wyon, un historiador benedictino, publicó el texto dentro de una obra suya llamada «‘Lignum Vitae, Ornamentum et decus Ecclesiae».

Cuando el Papa Benedicto XVI renunció, estas profecías volvieron a recibir mucha atención porque, según las visiones, el próximo Papa, en este caso Francisco, sería el último de la lista. Esto es muy aterrador, porque San Malaquías acertó el 100% de la profecía de los Papas. ¿Estamos realmente cerca del final? Probablemente no porque este «fin» no significa la destrucción del planeta como la mayoría de la gente piensa, tal vez por ignorancia.

La renuncia del Papa Benedicto desata la tormenta en la Iglesia

El «fin» puede ser (y para mí lo es) el fin del mundo tal y como lo conocemos hoy en día y el comienzo de tiempos difíciles hasta una nueva y mejor era, los cambios de estas dimensiones siempre están marcados por períodos de gran inestabilidad. Además, Malaquías es un santo cristiano y es un dogma de fe que nadie sabe la fecha exacta del «fin del mundo» porque el propio Señor Jesús hizo esta declaración, por lo que si la profecía de los papas fuera real San Malaquías habría revelado esa fecha que Jesús declaró categóricamente que «nadie» sabía, lo cual no es posible.

Así, reconociendo el verdadero don de San Malaquías, su visión nos muestra no el fin del mundo, sino el fin de una era con todas esas convulsiones que traen los grandes cambios. Creo que viviremos momentos de gran inestabilidad en los próximos años, desgraciadamente serán tiempos difíciles y mucha gente se quedará en el camino. Estamos en un punto de la historia en el que muchas de esas advertencias del pasado convergen y lejos de estar desesperados en este momento de angustia debemos prepararnos para resistir y ayudar a nuestros seres queridos.

Volviendo a la profecía de los papas, San Malaquías dejó 111 lemas con frases cortas que indicaban con precisión las características de cada uno de los siguientes sumos pontífices. Es una lista en latín que describe la existencia de 111 papas desde 1143, y como se ha dicho, hasta el último, con pequeños nombres latinos atribuidos a cada uno de ellos. Las últimas seis descripciones de la lista de San Malaquías son:

1º – Pastor et Nauta (106º) – Juan XXIII fue pastor de ovejas de niño y fue Patriarca de la Ciudad de Venecia, ciudad en la que hay que desplazarse en pequeñas embarcaciones.

2º – Flos Florum (107º) – En el simbolismo floral, la flor de lis se considera la flor de las flores, según A. L. Bocconi. En el escudo de armas de Pablo VI había una flor de lis y en el de su familia, la familia Montini, 3 flores de lis.

3º – Medietate Lunae (Luna Neutra) (108º) – El Papa Juan Pablo I estuvo sólo un mes en el pontificado, la duración aproximada del ciclo de una luna.

4º – De Labore Solis (Obra del Sol) (109º) – Esta insignia ya ha sido interpretada de varias maneras. El Papa Juan Pablo II fue un Papa que viajó mucho, como ningún otro Papa, viajó por el mundo varias veces, como la luz del sol. El Papa es sinónimo de trabajo. Sus constantes viajes han demostrado esto. El Papa vino del este, como pocos, donde el sol salió. También nació y murió en un eclipse de sol.

5º – De Gloria Olivae (Gloria al Olivo) (110º) – Benedicto XVI – El olivo es también el símbolo de la paz y este Papa será un conciliador. Puede que se refiera al acontecimiento de los dos olivos, los dos testigos del Apocalipsis, en un momento en el que se dará «gloria a los olivos». También puede ser un benedictino.

Se especuló que este Papa sería de la Orden de los Benedictinos, cuyos símbolos incluyen la rama de olivo, el Cardenal Ratzinger, elegido en abril de 2005, no es un Benedictino, pero eligió el nombre de Benedicto, en referencia precisamente a San Benito, fundador de la orden, en el que esta profecía puede considerarse completa. También recuerda que el Papa Benedicto XVI nació el 16 de abril, la fiesta de San Benito.

6º – San Malaquías profetizó: «En la persecución final de la Santa Iglesia Romana, reinará Pedro el Romano, (111) que apacentará sus ovejas entre muchas tribulaciones, y después de esto, la ciudad entre siete colinas (Roma) será destruida y el terrible juez juzgará al pueblo. El fin». En el original en latín: In persecutione extrema S.R.E. sedebit Petrus Romanus, qui pascet oues in multis tribulationibus: quibus transactis ciuitas septicollis diruetur, & Iudex tremêdus iudicabit populum suum. Finis.

El final dice: «En la última persecución de la Santa Iglesia Romana, Pedro el Romano será elevado a pontificado. Él alimentará al rebaño en medio de numerosas tribulaciones, y entonces la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido Juez juzgará al mundo.

San Malaquías también profetizó: «Tú, en la desolación de tu sed suprema. Ecce Petrus Romanus, ultimus Dei veri Pontifex! Traducción: «En la suprema desolación del mundo, Pedro el Romano, el último Papa del verdadero Dios, reinará!

Como podemos ver, las descripciones de San Malaquías de los Papas eran extremadamente precisas e indican claramente que poseía el don de la precognición. Recientemente el Canal de History Channel publicó un documental muy interesante sobre esta profecía, lo dejo aquí para ustedes:

También recomiendo el libro «El Enigma De Las Profecias De San Malaquías Sobre Los Papas» de Juan Manuel Igartua  por su calidad y profundidad en el estudio de la profecía de San Malaquías:

Como dije antes, San Malaquías nos dejó una advertencia precisa de que viviríamos en tiempos difíciles, no el fin del mundo en su sentido literal, sino sin duda el fin del mundo tal como lo conocemos hoy. Debemos estar preparados…

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