Poco a poco la atención del mundo ufológico se centra en China, donde una sucesión de acontecimientos ha despertado interés dentro y fuera del país. La situación llegó a un extremo hace unos años, cuando el tráfico aéreo sobre la ciudad de Yangzhou, en la provincia oriental de Zhejiang, tuvo que detenerse debido a la presencia de un artefacto no identificado que pronto fue dado como OVNI por los investigadores.

Según las autoridades municipales, alrededor de las 21.00 horas, un artefacto fue detectado por un radar tan cerca del aeropuerto local, Xiaoshan, que su funcionamiento se paralizó: se cancelaron unos 20 vuelos o se redirigieron a otras ciudades. Una fuente del gobierno chino dijo al China Daily que las autoridades identificaron el OVNI después de una investigación, «pero ese no sería el momento apropiado para dar a conocer la información, ya que habría una conexión militar».

Unos días después, se hizo público otro avistamiento. La agencia de noticias New China informó que esta vez cuatro OVNIS fueron vistos por docenas en el Parque Municipal de Chongqing. Según el informe de los testigos, los dispositivos tenían cuatro luces y tenían forma de diamante, pero según la misma agencia, se formó una comisión compuesta por seis militares de la Fuerza Aérea para investigar el caso.

Los resultados de la investigación aún se desconocen. Entre un caso y otro, se produjeron nuevos avistamientos y el número de observadores de fenómenos anómalos en los cielos del país aumentó exponencialmente, posiblemente en los miles actuales. Las autoridades, como era de esperar, se muestran reservadas al respecto.

No se admite el interés oficial dos avistamientos complejos en China han ofrecido al mundo imágenes intrigantes que, aunque todavía no son concluyentes en cuanto a su veracidad, han aumentado definitivamente la curiosidad general sobre la historia del fenómeno ufológico en ese país. Desde que comenzó la Edad Moderna de los Discos Voladores en 1947, poca información sobre la acción de otras especies cósmicas en China ha llegado a Occidente.

La publicación de noticias sobre el tema en la prensa siempre ha estado controlada, y sólo en 1978 el mayor periódico chino, el People’s Daily, publicó un revelador artículo sobre los objetos voladores no identificados en el país, que allí se conocen como fei tieh. El texto fue escrito por Heng Sheng-Yen, entonces miembro de la Academia China de Ciencias Sociales. En los años siguientes, el Guang Ming Daily publicó otros artículos y en 1980 el investigador chino naturalizado estadounidense Paul Dong escribió un texto en el que describía los avistamientos de científicos y pilotos.

Naturalmente, a pesar de las restricciones y la censura, el Fenómeno OVNI siempre ha causado perplejidad en China, y el interés por un tema tan prohibido creció día a día. Tras la publicación de los primeros artículos, cientos de cartas enviadas desde todo el país llegaron a las redacciones de varios periódicos locales e incluso algunas de Occidente, pidiendo al gobierno chino que iniciara una investigación sobre el fenómeno.

Así, en mayo de 1980 se estableció la Asociación de Investigación de OVNIS de China, con sede en Beijing y sucursales en Shanghai, Guangdong, Sichuan, Shanxi, Hubei y Guangxi. La importancia de la entidad creció tanto que se convirtió en la Organización de Investigación de OVNIS de China, nada menos que un brazo de la Academia China de Ciencias Sociales, es decir, el gobierno comenzó a interesarse oficialmente en el fenómeno.

El tema comenzó a despertar tanto interés que la primera edición del periódico Cuforo alcanzó una circulación de más de 300.000 ejemplares, algo nunca visto en ninguna publicación del mundo. Desde entonces, se han recopilado cientos de casos, algunos de los cuales se remontan a la década de 1940 e incluso antes. Muchos de ellos son parte del excelente trabajo de Paul Dong, Ovnis sobre la China Moderna [Ovnis sobre la China Moderna, UFO Photo Archives, 1983].

¿Pero por qué el país ha tardado tanto en tomarse en serio el fenómeno ufológico? Según Dong, tres factores fueron decisivos. La primera, que ocurrió en el verano de 1965, fue la observación de dos platillos voladores extremadamente brillantes que invadieron el espacio aéreo chino. Dos años más tarde, otro objeto, esta vez, cruzó los cielos en la frontera con Taiwán, levantando la especulación de que podría ser una nueva arma secreta del país vecino. Y el tercer factor fue el inmenso número de informes de nuevos avistamientos provenientes de varias provincias.

FONTE: Artículo original escrito por Thiago Luiz Ticchetti
y publicado en el portal OVNI Brasil.

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